El Modelo Actancial y el personaje -parte II-



por José Patricio Pérez Rufí

2. ¿Es el modelo actancial una teoría del personaje?

A pesar del seguimiento que ha tenido el modelo actancial, especialmente para las metodologías semióticas, éste también ha sido objeto de críticas que han cuestionado su eficacia. Así, según Bobes, el actante no es más que el personaje observado desde su funcionalidad en el relato, sin que se tenga en cuenta su frecuencia en el discurso, el carácter individual o las relaciones con los personajes (Bobes, 1990:56). Es, de esta forma, desprovisto de los rasgos relativos a su representación. Eco afirma igualmente que Greimas despoja a los papeles actoriales de su individualidad (el personaje como persona) y los reduce a oposiciones actanciales (Eco, 1987:245).
La aplicación del modelo actancial al estudio del personaje cinematográfico revelaría su aplicación forzada debido a la complejidad narrativa de los relatos cinematográficos, en ocasiones casi de imposible simplificación a un esquema estructural de estas características. Alonso de Santos afirma que las funciones son intercambiables dependiendo del papel que jueguen los personajes en la trama principal y en cada una de las subtramas (Alonso, 1998:259). Barthes percibe como la mayor dificultad originada por dicha clasificación la "ubicación (y, por lo tanto, la existencia) del sujeto en toda la matriz actancial, cualquiera sea su fórmula" (Barthes, 1974:31).
De lo que se trata es que cada actante puede considerarse sujeto principal, con lo cual la situación del resto de actantes es relativa y depende del enfoque que tomemos para el análisis. El antagonista puede verse como sujeto y el sujeto como antagonista según la focalización que se aplique al esquema.
Villanueva, uno de los más críticos con el esquema funcional, afirma que la identificación del personaje con el actante no siempre es posible ya que a veces “la función sintáctica fundamental que cada uno de ellos representa es desempeñada por dos o más de aquellos en calidad de actores, o por fuerzas abstractas no encarnables en protagonistas propiamente dichos" (Villanueva, 1990:22).
Podemos pues concluir que el modelo actancial es insuficiente para abordar por sí la complejidad requerida para el análisis del personaje, habida cuenta principalmente de su excesiva generalidad y universalidad, así como por el intercambio de funciones a lo largo de la historia de la que puede hacer uso un personaje y por la falta de equivalencia entre actores y actantes.
La vigencia de la metodología analítica actancial en su aplicación al estudio del personaje debe pues cuestionarse ante la escasa eficacia que permite o, al menos, integrarse dentro de otras metodologías que permitan un estudio que no obvie la complejidad del personaje en sus diferentes manifestaciones. Sujeto y acción, y enlazamos aquí con el concepto inicial esgrimido del personaje, no pueden ser separados de forma artificial: uno implica el otro.

Referencias bibliográficas.
ALONSO DE SANTOS, José Luis (1998): La escritura dramática, Castalia, Madrid.
BAL, Mieke (1985): Teoría de la narrativa (Una introducción a la narratología), Cátedra, Madrid.
CHATMAN, Seymour (1990): Historia y discurso. La estructura narrativa en la novela y el cine, Taurus, Madrid.
BAIZ, Frank (2001): “El personaje a la luz de la semiopragmática”, en Cuadernos, número 17, Universidad de Jujuy (Argentina), pp. 29-37.
BARTHES, Roland (1974): “Introducción al análisis estructural del relato”, en Análisis estructural del relato, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires.
CASETTI, Francesco y DI CHIO, Federico (1991): Cómo analizar un film, Paidós Barcelona.
DíEZ BORQUE, José María (1989): “Notas sobre la crítica para un estudio del personaje de la comedia española del siglo de oro” en Teoría del personaje, Alianza, Madrid.
ECO, Umberto (1987): Lector in fabula. La cooperación interpretativa en el texto narrativo, Lumen, Barcelona.
GARCÍA JIMÉNEZ, Jesús (1993): Narrativa audiovisual, Cátedra, Madrid.
GREIMAS, Algirdas Julian (1971): Semántica estructural, Gredos, Madrid.
PAVIS, Patrice (1983): Diccionario del teatro. Dramaturgia, estética, semiología, Paidós, Barcelona.
VALLES CALATRAVA, José (1994): Introducción histórica a las teorías de la narrativa, Universidad de Almería, Almería.
VILLANUEVA, Darío (1989): El comentario de textos narrativos: la novela, Júcar, Gijón.
VILLANUEVA, Darío (1990): “La recuperación del personaje” en El personaje novelesco, Cátedra, Madrid.

© José Patricio Pérez Rufí 2008
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid
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