Leer a Grotowski, entre Textos


Por Tatiana Motta Lima
Traducción directa del portugués por Jorge Angeles con autorización y revisión de la autora. en la revisión de la traducción ayudaron: Edison Mego y Rosana Reategui.


Nota introductoria

Tatiana es una investigadora generosa, generosa porque es una prolífera escritora, generosa porque apunta a los detalles de la teoría teatral, pero también generosa porque sin perder rigor aclara detalladamente las profundas nociones teóricas que analiza. Cuestiona las prácticas simplistas con las que se pretende a veces hacer comprensibles complejas construcciones teóricas y prácticas del trabajo desarrollado por Jerzy Grotowski.

Agradezco la confianza y el tiempo que dedicó a la revisión de esta traducción promovida por el propio interés que su texto provocó en mí


Muchos estudiosos del teatro, después de la muerte de Grotowski, han señalado la necesidad urgente de volver a leer a Grotowski (Tavianni, 2000; De Marinis, 2004; Flaszen, 2007; Atissani, 2007). Y este punto de vista se utiliza en su doble significado: es necesario ya sea para regresar a sus textos o re-interpretar su ruta. Muchos aluden a un Grotowski al mismo tiempo muy citado y a menudo poco conocido. Estoy de acuerdo con esas opiniones. El interés en el curso de la investigación del artista terminó siendo reemplazado por el conocimiento que hemos adquirido por un número de citas que se unen a su nombre, o ideas genéricas de un “teatro pobre” o de un “actor santo”.

Ciertos conceptos, especialmente los relacionados con las acciones, tales como, por ejemplo, organicidad o partituras, van siendo tan poco específicos que acaban por caber en artistas muy diferentes como Grotowski, Barba, Brook o Mouchkine. A falta de un inventario de la relación entre la terminología de cada artista y sus experiencias, conceptos terminan siendo leídos como términos, como simples palabras.

Además, si a la terminología  de Grotowski no se logra asociarse experiencias prácticas concretas, se corre el riesgo de canonizar esa terminología.

Creo que una manera de evitar la volatilización de los términos y la canonización del discurso sería tratar las palabras del léxico de Grotowski como conceptos, inmersos en una práctica de ensayos y ejercicios. En ese sentido no se trata ni de mapear un determinado pensamiento del autor ni de exaltar un empirismo, acciones que conduzen a producción de estereotipos. Deducir sus prácticas de una filosofía general que se explique totalmente y que permita que no se contradigan entre sí o relatar ejercicios o procedimientos como si en ellos se encontrara la clave de su legado no es la mejor manera de acercarse a Grotowski. Mi propuesta de análisis es seguir su “ruta” de investigación (interpretar/construir, pues no hay manera ni forma de deshacerse de un punto de vista) a modo de percibir como se alternan, entrecruzan y friccionan los discursos y los procedimientos.

Para hacer más consistentes estos comentarios críticos quiero referirme rápidamente a la cronología que establecí en mi tesis de doctorado. El período que examino va de 1959, fecha de apertura de El Teatro De Las 13 Filas, hasta el final de la experiencia de Holiday, única experiencia parateatral de Grotowski. Ahora bien, esto implica ir más allá de la fecha de estreno del último espectáculo de Grotowski, Apocalypsis cum figuris, que se produjo en 1969, rompiendo ya con la llamada fase teatral.[1]

Creo que la datación de la llamada “fase teatral” oscurece la crisis y la transición efectuada en Apocalypsis y su relación con Holiday, además de que marca el período parateatral de forma más mítica que necesaria cuando se asocia con el viaje de Grotowski a la India y el cambió físico que el artista experimentó ahí.


Hay otra fecha también conformada por la llamada “fase teatral” que divide el período entre 1959 y 1969 en dos etapas; una hasta 1962, hasta el espectáculo Los Antepasados, y otra que comienza a partir de entonces, es decir desde el espectáculo Kordian. Esta división tiene el mérito de señalar el cambio de énfasis de la puesta en escena para los procesos del actor en las investigaciones de Grotowski. Sin embargo deja de lado los cambios hechos en estos procesos actorales entre 1962 y 1969.

Esa lectura, finalmente, termina por construir un cierto Grotowski clásico del período teatral, a costa de una reflexión más exacta sobre las transformaciones ocurridas en sus investigaciones.

De esa manera se ocultan una serie de batallas, fracasos y autocríticas en la investigación de Grotowski que, en la medida de lo posible, intento mostrarlo con mi trabajo.

Pienso que podemos huir de ese “Grotowski Clásico” con base en un profundo análisis de sus textos. ¿Mas, que tan productivo puede ser para entender su trayectoria, este tipo de trabajo?

Pienso que en relación a Grotowski operó –y sigue operando- algo de sentido común, que por razones diferentes, parece negar a sus textos el ser portadores de un conocimiento experimental. Tal vez por eso son pocos los estudios que se centran rigurosamente en ellos.

Pero tal vez sea justamente  ese poco interés –o prejuicio- por la terminología de Grotowski que llevó a los estudiosos a parafrasear sus textos, repitiendo casi inconscientemente la interpretación que él hizo de su propio camino. Y así esa interpretación no era, en sí misma, examinada. No se analizó la forma en que fue construida ni las condiciones a las que estuvo vinculada, dejándose de lado, en fin, el análisis del modus operandi de Grotowski, atendiendo solamente a sus resultados finales.

Esa desvalorización de los textos de Grotowski se introdujo a lo largo del tiempo, a través de innumerables postulados que creo que son, sino del todo infundados, por lo menos sí engañosos.

Son éstos:

Grotowski produjo una pequeña cantidad de textos, mostrando así su desinterés por la producción textual.

En primer lugar no considero que la producción textual de Grotowski sea pequeña. Hay a veces un mal entendido en lo que se considera un texto de Grotowski. Las innumerables entrevistas publicadas tienen una importancia capital y deben ser consideradas  también como sus escritos. Esa impresión de un conjunto pequeño  de textos nace tal vez de la dificultad de reunir los escritos que, en general, se encuentran dispersos en publicaciones de diversas lenguas[2].

Y encima de todo, cuando se habla del desinterés de Grotowski por la escritura, se deja de lado el estricto control que él ejerce sobre la publicación, la traducción o la revisión de sus textos.

Grotowski privilegiaba el conocimiento obtenido de la experiencia directa. ¿Por qué, entonces, buscar un acercamiento con sus investigaciones, precisamente, a través de sus textos?

De hecho, Grotowski valoraba un saber que nacía del hacer, por lo tanto se rebelaba a cualquier tentativa de fijación o canonización de su terminología.

Frecuentemente prevenía a un oyente-lector de una escucha-lectura demasiado preocupada con un entendimiento puramente mental de lo ya dicho.  Pero sus críticas se relacionan más con la forma de abordar un texto que niegam la posibilidad de que éste sea visto como parte de su investigación.

El trabajo de Grotowski solo puede ser conocido a través de la práctica y por eso cualquier análisis más minucioso sobre sus textos es infructífero y de una erudición sin vitalidad.


En muchos campos parece reproducirse, incluso en la actualidad, de manera poco reflexiva, una oposición entre teoría y práctica. Con respecto a Grotowski no se puede olvidar que, como en muchos directores del siglo XX, la producción escrita es parte de su trabajo y no un apéndice. Además muchos de los mal entendidos que acompañan su trabajo nacieron de experiencias prácticas que se decían “grotowskianas” y no sólo del “análisis” teórico  de su obra.

Al criticar los puntos mencionados anteriormente, no dejo de tomar en cuenta que éstos llaman la atención sobre las limitaciones de una investigación basada en los textos de Grotowski. Pero entender los límites de una investigación no significa que la deba descartar como un todo. Más bien este conocimiento puede lograr que el investigador evite ciertos abordajes moralistas o dogmáticos, y recupere la naturaleza del proceso de dichos textos. Los límites proporcionan, entonces, un tanto de rigor y humildad cuando el objetivo es acercarse al recorrido de un artista, una trayectoria acentuadamente práctica y artesanal.

Existe todavía una perspectiva de aproximación al trabajo de Grotowski que busca –a veces de manera más compleja, a veces renunciando a la complejidad - una sola unidad de su obra. Grotowski se transforma así en “un” texto. Y ese texto construye “la” Historia.
El peligro que veo ahí es lo explicado por Bourdieu en La Ilusión Biográfica: la vida –y en este caso, la obra de Grotowski- pasa a ser un “conjunto coherente y orientado, que puede y debe ser comprendido como expresión unitaria de una intención subjetiva y objetiva” (Bourdieu 1996).

Esta búsqueda de “la” Historia es también propicia a otro peligro: la proyección. Los intereses y las creencias de los propios investigadores se mezclan aún más fácilmente que de costumbre con lo que ha sido la investigación de Grotowski. El esfuerzo por contextualizar (en otras palabras, por investigar “las” historias), a su vez, permite que se revele, además de la complejidad, la alteridad de la investigación de Grotowski, alteridad que nos obliga a salir constantemente de lo que ya conocemos. Y solo puede haber diálogo (y descubrimiento) si hay alteridad.

BIBLIOGRAFIA CITADA:

-ATTISANI, Antonio. Un teatro apocrifo. Milão:Edizioni Medusa, 2006.
-BIAGINI, Mario & ATTISANI, Antonio (orgs.). Opere e Sentieri II - Jerzy Grotowski. Testi 1968-1998: Bulzoni Editore, 2007 (Bulzoni Editore).
-BOURDIEU, Pierre. A ilusão biográfica. In : AMADO, J. & FERREIRA, M. M. (orgs.). Usos e abusos da história oral. Rio de Janeiro : Fundação Getúlio Vargas, 1996.
-DE MARINIS, Marco. La parábola de Grotowski: el secreto del 'novecento' teatral. Buenos Aires: Galerna, 2004.
-FLASZEN, Ludwik & POLLASTRELLI, Carla (orgs.). O Teatro Laboratório de Jerzy Grotowski (1959-1969). São Paulo: Fondazione Pontedera Teatro/Edições SESCSP/Perspectiva, 2007.
-GROTOWSKI, Jerzy. Da Companhia Teatral à Arte como Veículo. In: FLASZEN, Ludwik & POLLASTRELLI, Carla (org.). O Teatro Laboratório de Jerzy Grotowski
(1959-1969). São Paulo: Fondazione Pontedera Teatro/Edições SESCSP/Perspectiva, p.226-243, 2007.
-MOTTA-LIMA, Tatiana. Palavras Praticadas: o percurso artístico de Jerzy Grotowski (1959-1974). São Paulo: Perspectiva, 2012.
-SCHECHNER, Richard & WOLFORD, Lisa (orgs.). The Grotowski Sourcebook, New York: Routledge, 1998.
-TAVIANNI, Ferdinando. Grotowski posdomani. Ventuno riflessioni sulla doppia visuale. Revista Teatro e Storia, XIII-XIV, p.391-420, 1998/99.






[1] Grotowski en su texto De la Compañía teatral, al arte como Vehículo dividió su trabajo en cuatro fases distintas: La de las obras de teatro, la de El Parateatro, El Teatro de las Fuentes y El Arte como vehículo, y esta división ha sido el marco para la mayoría de los análisis que se han hecho sobre su trabajo.
[2] En los últimos años, algunas publicaciones reunirán textos de Grotowski que estaban dispersos: The Grotowski Sourcebook [El Libro de Consulta de Grotowski, (Richard Schechner editor)], O Teatro Laboratório de Jerzy Grotowski [El Teatro Laboratorio de Grotowski] y  Opere e Sentieri II – Jerzy Grotowski. Testi 1968-1998 [Obras y Senderos II. Textos de 1968-1998].